Etiqueta: relatos
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El infierno de Dante
Amada mía: Te escribo desde el infierno de Dante. Así como lo imaginamos acá hay cientos de perros con rabia que ahogan y cortan el aire con sus aullidos y la abundante espuma que sale de sus trompas negras; sus mordidas son como golpes de gruesos clavos deformes que te cortan en todos los sentidos…
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Hoy te cuento una de vaqueros
Era el viejo oeste… tan viejo y tan oeste que para llegar al otro lado había que tomar diez trenes, un decálogo de estaciones del rosario. -¿viste eso que hice?, usar referencias tuyas-. En ese viejo pueblo de vaqueros, había un chanchito y una gallina con dos huevos, una mata de chiles verdes levemente picantes,…
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Esteticista
Cómo extraño tus ojoscansados.Esa mirada frescadespués del esteticista.Cómo iba a saberque esa seríala última vezque hablaría con alguien del dentista.¿Será que fue la última vezque sonreiríasonriendoa tu sonrisa?
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Dulceles de leche
Tengo todo y así siento que me falta.Escribir es algo que me gusta, me encanta ¿ya sabés? Puedo ser el que proyecto, el que el mundo piensa que conoce, el que todos esperan, en el que todos confían: fortaleza y seguridad, y por qué no… ejemplo. Tengo todo y así siento que me falta. Me…
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Dos cuervos negros
Mira Así, sin punto, ni coma, abierto. Un “mira”, que yo pronuncio “mirá” con tilde en la “a”, porque así hablo yo, así hablamos aquí. Tengo ese don de encontrarme con tesoros. Los tesoros no se encuentran a diario, ni en la esquina, ni los diarios ¿o sí? Quizás. El otro día volaba sobre cierto…
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Ajedrez, de c1 a g5
Eran casi las seis de la mañana y jugaba ajedrez con mi cabra Pepita cuando desde mi ventana vi a Federico salir de una habitación en casa de su padre. Carlos estaba en la mesa, leyendo el periódico deportivo de ayer con el desayuno listo: huevos rancheros y café. Escuché a Carlos preguntarle a Federico…
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Anoche soñé que me moría, pero la verdad no supe cómo hacerlo, entonces creo que al final no me morí
Anoche soñé que me moría. Me encontraba en un lugar, pegado a una pared y tenía una almohada entre mis manos. Por alguna razón tenía el pelo amarillo y desordenado de Billie Joe Armstrong, de Green Day -la banda de punk-rock-, quizás también tenía su cara… aunque no me acuerdo. Allí conmigo había alguien más,…