Han resultado heridos leves
por el golpe de una acacia,
que al caer esta mañana
sobre una fría patrulla,
destrozó más que el metal;
destrozó sus sueños,
y una dona, y un recuerdo.
—Ya no me acuerdo.
Dice Carlos el agente pelo negro.
Moncloa-Aravaca pasa ahora
a las bocas de una Europa,
que hace años
no escuchaba
de emergencias en Madrid.
Estos hechos ocurrieron
a las 9:01, un miércoles
de paseo en la Florida.
Es así que alguna herida
sigue siendo investigada,
quizás causada por un hada,
que el día anterior se fue de farra.
Ni los coches policiales
son inmunes al dolor,
al abandono, a la muerte y al desprecio.
Pues ahora son noticia
los agentes, la ambulancia,
las raíces de una acacia,
y una sierra de cortar.
Al nacer todo es morir,
regresar al comenzar,
al silencio, al desierto del Big Bang.
Cuando el polvo era materia…
cuando el coche era metal.
Recuerda que polvo eres,
y en polvo te convertirás.

Este es un ejercicio de Máster de Escritura creativa, en el que tuve que hacer un poema de una nota periodística.
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