Metamórfica nación de la ironía

Yo viví en Guatemala unos años, y me pasó lo que tenía que pasar... me enamoré de Ella.  Y como si fuera novela de esas "trágicas"; salí huyendo un buen día, prometiendo volver cuando llegara el momento... de mirar nuevamente a aquella que, es uno de mis más caprichosos amores y, a quién un buen día de aquellos de eterna primavera llamé:
 
“METAMÓRFICA NACIÓN DE LA IRONÍA”
 
Ante el imperio de la arbitrariedad; ante el imperio de los no preparados; ante el imperio de los propios intereses –pasando por encima de los derechos del ajeno-; ante el imperio del conformismo y el apocamiento; ante el imperio y el reinado de la pereza mental; ante el imperio del libertinaje; en pocas palabras, ante el imperio de la VERDADERA INJUSTICIA; estas breves líneas tratan de profundizar en una de las causas de  muchos  males sociales: LA FALTA DE UNIDAD DE UNA NACIÓN.  Esto se manifiesta luego en una pérdida del sentido de desarrollo. Si no existe unidad interna, si hay disgregación de intereses y voluntades; es muy difícil que una Nación salga adelante; andará fluctuante, en un estado que podría definirse como "Metamorfosis de la mediocridad"; pasando de larva a gusano y viceversa; convirtiendo la realidad de la “bella mariposa” a la que debería de llegar..., en un mito o ideal inalcanzable.
 
 
La crítica nación del conformismo,
andaba a lo anodino acostumbrada,
a que todos le pasaran por encima
Y cualquiera hiciera allí lo que deseaba.
 
Y aunque algunos ciudadanos reclamaron
Y lucharon por tener allí justicia,
nunca nada sino lágrimas lograron
obtener y consolarse con angustia.
 
Pues la crítica nación estaba mustia;
apagada y derrotada a lo enfermiza
ya cansada, acostumbrada, conformista; resignada a que el dolor allí reinara.
 
Y aunque a veces despertaba temeraria, defendiendo su inmortal soberanía;
no había fuerza necesaria que obtuviera
la victoria contra el mal que se imponía.
 
Unidad y fortaleza le faltaba,
y que todos en conjunto respondieran;
cuando aquella noble y bella convocara
al llamado de la pluma o de la espada.

Contra fuerzas exteriores, contra internas;
a luchar hombro con hombro con el débil;
a apoyar en tiempo bueno y de borrasca;
a no hacer allí tan sólo lo que plazca.
 
Sino hacer de Ella una Nación
Donde imperara;
la victoria de los todos;
la armonía de la unión.
 
La crítica Nación del conformismo,
andaba a lo anodino acostumbrada;
a que tontos decidieran por su suerte,
y a crecer como una vil centralizada.
 
Y aunque los pobres y los débiles lloraban,
y lucharon por tener allí justicia;
nunca nada sino lágrimas lograron
obtener sin más consuelo que la muerte.
 
Pues la crítica nación estaba inerte;
maniatada y dominada por la plebe...
Esa plebe intelectual…
que no hace nada…

Más que alzar la mano alta en sintonía...
con lo que ande por debajo de la silla,
con la cara de un obispo y licenciado...
“Defensor del indigente y desahuciado”.
 
¡Metamórfica nación de la ironía!
“Donde no hay quienes que laman el yugo,
ni tiranos que escupan tu faz”;
vas pasando por etapas llamativas:
 
De ciudad a una Nación en lozanía;
de Nación a una ciudad centralizada.
Sólo falta verte Imperio o Monarquía,
donde reine la bondad de las palabras.
 
Y después pases a mito o fantasía;
cuando: "Érase una vez un Reino de hadas..." Donde bella y firme andaba la justicia;
donde todos eran uno y entonaban...

La canción de la victoria y la armonía.


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