¡Somos los pipiles, los pipiles samurai! Los guerreros más forzudos desde Alaska al mar austral. Nuestro archi-enemigo… “El profesor de latín”, que reza a sus deidades, y nos obliga a escribir…
Lo que más nos gusta es transar y transar, hablar secretos náhuat, cultivar y estudiar. Entre los más nobles hay un espadachín, que trajo sus secretos de Japón hasta aquí.
No hay quien se compare a la fuerza brutal, de nuestras espadas y al volcán colosal… Que está casi a punto de explorar y lanzar… Sus bolas de fuego que nos harán sudar.
El gran Quetzalcoatl nos viene a visitar, en el equinoccio, no te vayás a asustar. Grande y aguerrido es el pueblo pipil, luchando contra barbas españolas sin fin.
Somos los pipiles, los pipiles samurai, luchones, aguerridos, dispuestos para pelear. Nuestra arma secreta hecha de tierra y maíz, nos hace legendarios ¡Viva el pueblo pipil!
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