Hacés “toc, toc” al cielo…
Está dormido.
Tus amigos… tu familia…
Lindos, duermen.
Los ángeles de Dios,
marcan tarjeta…
Las llamadas a las 11:00…
son molestia.
Si alguien te contesta…
Es un milagro.
Aunque diga: (2)4/7,
en la tarjeta.
“Que no te asuste…
si algo ocurre de repente…”.
Lo único que busco…
Es un ser inteligente.
El único que te habla por las noches…
Es un viejo… solitario y aburrido.
Que igual que vos,
Tan sólo busca compañía.
El viejo Diablo,
Que no cuenta…
Ya los días.
Quizás por eso,
es que inventaron…
Las pastillas…
Porque “no es bueno”,
Despertarse de repente.
Lo único que busco en este mundo…
Es hablar, con un ser inteligente.
Y aunque bonitos y ateítos,
piensan lo mismo de repente…
No hay allí, un dulce oído,
que te escuché suavemente…
Y es así que ya no basta…
Ser buen ladrón…
O penitente…
Lo único que busco… es UN SER… inteligente.
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