Tomar un vaso de agua fría
al despertarse;
mientras canta una canción,
un pájaro en el cieno.
Estudiar curvas integrales,
derivando sin desvelo;
resolviendo una ecuación,
un tanto más, un poco menos.
Comer queso de cabra,
en medio del silencio.
Quemándote la piel,
como un loquito, a contraviento.
Embalsamar una guitarra,
con trombones y sonetos;
mientras jugás al ajedrez en una isla,
en un recuerdo.
Navegando un bravo río
Entre jaguares y esmeraldas.
Mirando una sonrisa,
entre lo verde… Sobre al agua.
Tocar unos tambores,
mientras los peques son y bailan.
Mojarse la melena con el Sol,
entre las garzas.
Acompañar viejas historias,
con paella y con langosta…
Caracoles, pan de coco,
frutos vivos de la Costa.
Tomar un buen café.
Vivir un tanto, un poco loco.
Comer, para el desayuno…
Huevos verdes con loroco.

Deja un comentario