Esa aceituna negra,
que sabe mejor fría;
Me recordó a aquel pasado.
inquietante…
A ese nervio que suena y se mira:
Como un sueño borroso que ahora,
no es más que una duda constante:
“¿Habrá sorbete en el bote?
¿O frijoles?
¿O sopa del día?”.
Nada es certero.
Ni el recuerdo,
ni el hoy,
ni el momento.
Mucho menos lo que viene de frente.
Por esto, mejor ser audaz.
Porque el miedo no ve,
sólo siente.
En resumen… mejor atreverse.
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-Dedicado a mi Papá un 17 de junio en El Salvador.

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