Quien atraviese estas puertas violeta,
será reo de juicio ambulante;
que le siga por siempre en sus días;
sus días, sus noches, sus tardes.
Quien coma esta fruta podrida,
perderá ipso facto el cabello.
Además será víctima y siempre,
de hongo en los pies y en el vientre.
Quien lea estas crueles palabras,
será como un ajo modesto.
Tendrá muchos siervos a mando,
y ojos azul en invierno.
Quien quiera volar como garza,
quien quiera ladrar como perro,
será siempre tildado demente,
tendrá siempre el estómago lleno.
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